Delmi como otros migrantes guatemaltecos tomaron la decisión de abandonar la caravana, ella no estuvo ni 48 horas en la Casa del Peregrino, no pudo más con la incertidumbre de si seguirán o no hacia el norte del país.
Delmi dejó atrás a tres amigos que hizo en 2 meses de caminata, migrantes que al igual que el resto se quedan en la incertidumbre.
Irineo Mujica, el organizador de esta caravana tampoco sabe que va a suceder. Lo único cierto es que la convivencia en esta caravana cada día se torna más difícil y a todos les urge una salida.
En el albergue llamado la Casa del Peregrino, ubicado en Francisco Moreno, colonia La Villa, de la alcaldía Gustavo A Madero, poco a poco se les ha ido dotando de lo básico, hay un ambiente de irritación incluso hasta por situaciones como la sanitización del albergue que provocó que los organizadores de la caravana reclamaran a los brigadistas del gobierno capitalino.
Sin fecha de partida, ni las ofertas del gobierno que esperaban tener pronto, pasan las horas y los heridos del domingo han comenzado a integrarse a la caravana, los están dando de alta.
Pero llegan a la misma dinámica de incertidumbre, quieren seguir, pero ya no saben cómo.
